Crónicas en La Nación de Buenos Aires (1909-1921)
  • Código de producto: ISBN: 978-84-88435-08-8
  • Disponibilidad: En Stock
  • Etiquetas: ,
27.05€
Sin impuestos: 27.05€
  • Año de Edición: 1994
  • Páginas: 288
  • Encuadernación: Rústica (cosido con hilo vegetal)
  • Ancho: 13,5 cm
  • Alto: 20 cm
0 opiniones
0 opiniones

Crónicas en La Nación de Buenos Aires (1909-1921)

Emilia Pardo Bazán (Edición de Cyrus DeCoster)


Emilia Pardo Bazán, igual que la mayoría de sus contemporáneos, publicó la mayor parte de sus escritos -novelas, cuentos y artículos de toda clase-, en periódicos y revistas antes de recogerlos en libros. Sabido es que había colaborado en La Nación, el más prestigioso periódico latinoamericano de la época, pero no se tenía cabal cuenta de la cantidad de sus contribuciones y ninguna de las mismas habían sido coleccionadas hasta ahora. En 1909 fue nombrada colaboradora habitual y siguió escribiendo para el periódico hasta su muerte, en 1921. Durante esos doce años envió un total de doscientas treinta y seis crónicas a La Nación. Aproximadamente la mitad de ellas tratan de temas literarios y artísticos. En general son las más interesantes y hemos favorecido esas categorías para los cuarenta y seis artículos que hemos escogido para esta edición. Hay notas necrológicas sobre amigos desaparecidos -Ménedez y Pelayo, Coloma, Felipe Trigo-, reseñas de obras teatrales de Echegaray, Galdós, Benavente; varios artículos sobre los grandes artistas españoles -El Greco, Velázquez, Goya- y sus amigos impresionistas Sorolla y Beruete. Wagner, era su compositor predilecto y ella contribuyó a la creciente estima de la música wagneriana en España. Otros aspectos de Pardo Bazán también están representados. Reproducimos dos cuadros satíricos dentro de la tradición de Larra; crónicas sobre la situación internacional y la primera guerra mundial; artículos apoyando sus ideas feministas. Expresó su desilusión cuando su candidatura para la Academia fue rechazada por segunda vez en 1912. Estas crónicas del último decenio de su vida demuestran que su curiosidad intelectual no había flaqueado.

Opinar
Su nombre:


Su opinión:

Nota: No se traduce HTML!

Puntuación: Malo            Bueno

Introduzca el código a continuación: